Otra olla podrida: desaparecen $55 mil millones destinados a bibliotecas y colegios públicos
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El autor de esta
caricatura es Emmanuel Vidal, caricaturista de El Universal. Diseñador Gráfico
y Tecnólogo de Producción del SENA y apasionado de los dibujos animados. Sus
caricaturas se caracterizan por tener un humor absurdo, ácido y negro. Como él
afirma, sus caricaturas tienen un enfoque colorido, juvenil grotesco, lo que
las hace mucho más atractivas para los jóvenes.
Su habilidad para las caricaturas es empírica o lo que muchos pensarían, un don porque desde pequeño demostró esta destreza.
Su habilidad para las caricaturas es empírica o lo que muchos pensarían, un don porque desde pequeño demostró esta destreza.
Esta caricatura se intitula “Virus” y fue publicada el 8 de febrero de 2020 en El Universal, el principal periódico de Cartagena de Indias, Colombia y del Departamento de Bolívar. Es un diario de información general, con acceso gratuito a su contenido en su sitio web.
El Universal nació matriculado con el Partido Liberal, en medio de una Colombia convulsionada por la violencia política. En sus comienzos, la información era más ideológica que noticiosa, pero a partir de la década de los 50 con la irrupción de los géneros periodísticos fue aumentado el número de páginas dedicadas a la información coyuntural y perdiendo ese sentido doctrinario para convertirse en un diario informativo y pluralista.
De hecho, el mismo día que El Universal cumplió un mes
de circulación, el 8 de abril de 1948, fue asesinado el caudillo político
liberal más exaltado por la historia nacional: Jorge Eliécer Gaitán, aspirante
a la presidencia de la República. Con la muerte de Gaitán, El Universal
enfrentó la censura y una agobiante persecución que dieron lugar a diversos
episodios de gran valía que han inspirado la permanencia del diario en la
historia, por encima de todas las crisis.
El género de la
caricatura se puede definir como una crítica socio-política, opuesta al
régimen.
En ella se puede
observar a dos estudiantes, uno de ellos tiene un tapabocas, lo que podría ser
una referencia al Coronavirus o a algo viral.
La caricatura está
relacionada con la noticia “Otra olla podrida: desaparecen $55 mil millones
destinados a bibliotecas y colegios públicos”
Contraloría declaró que
dineros, con los que se iba a mejorar conectividad a internet, se les dieron a
gobernaciones y empresas que nunca prestaron el servicio.
Se trata de regalías
que estaban destinadas a puntos de conexión en escuelas y bibliotecas públicas
de La Guajira, Magdalena, Santander, Norte de Santander y Meta.
A través de un comunicado, la Contraloría
General hizo la denuncia: “55 mil millones de pesos se desvanecieron cuando las
gobernaciones contrataron de forma directa a la empresa Funtics para proveer
esos servicios, que se pagaron doble vez o que nunca se materializaron”.
Iván Sánchez Arango,
delegado para las TIC, especificó dónde estuvo la irregularidad: “se contrató
una cantidad de megas que se tenían que entregar a cada colegio y que realmente
no se entregaron. Eso significó que se dejaron de entregar 50,223 megas a estas
instituciones educativas”.
El ente de control
revela que esa empresa Funtics les cobraba un valor millonario a las
gobernaciones por una cantidad de megas, que luego las compraba a proveedores
por menos plata, y se quedaban con el dinero restante.
Otros hallazgos fueron los
llamados elefantes blancos virtuales. Las gobernaciones de Nariño y Norte de
Santander pagaron plataformas de software para bibliotecas virtuales y
servicios educativos digitales, pero después de pagar más de 15 mil millones de
pesos, hoy todo se quedó arrumado y obsoleto.
Estas conductas se
repiten en más departamentos, según la investigación, y ponen en riesgo 100.000
millones de pesos adicionales por detrimento.
La expresión “olla
podrida” o “se destapó la olla” se utiliza para decir que la información salió
a la luz y podrida porque lo que estaba oculto no huele bien, es fraudulento.
Cabe destacar que este
caso de fraude no es el primero en Colombia y que estos se vienen sucediendo en
los últimos años.
La escena hace referencia
a la información proporcionada por Contraloría de que desaparecieron 55
millones de pesos colombianos, destinados a bibliotecas y escuelas públicas,
comunicada el 14 de enero de 2020.
La caricatura está
compuesta por un diálogo entre dos niños que se dirigen a la escuela, la niña
tiene un tapabocas, por eso el niño le pregunta: “¿Coronavirus?” Y ella le
responde: “No, otra olla podrida colombiana”, lo que da la idea de que este
hecho de fraude es contagioso, o también se puede interpretar en relación al
olor a podrido, por ello el uso de tapabocas.
Los dos personajes están dibujados de igual
tamaño. El niño tiene cara de asombro y la niña realiza un gesto con la mano que
da la idea de indignación con sus ojos cerrados.
La caricatura es a color
(4-5 colores) y presenta colores pálidos, no muy vivos y las palabras de los
diálogos tienen una relación directa con el dibujo.
Para continuar el propósito
es criticar la situación, el fraude, la incompetencia del gobierno frente a la
situación.
Personalmente creo que
este hecho no es aislado y está relacionado con la corrupción que está
instalada en Colombia. Es muy difícil creer que el gobierno “se dejó estafar”
por la empresa Funtics, que este “invirtió”
esa cantidad de dinero por los servicios que nunca fueron ofrecidos por parte
de la empresa. Es incomprensible que las gobernaciones pagaran un valor
millonario por esos servicios cuando los hay menos costosos.





